Don José Vargas

El Carmen de Bolívar es hogar de agricultores y productores. No solo de frutas y vegetales, sino también de insumos que abastecen al resto del país. Su economía se basa en la producción de tabaco, ñame, aguacate, ajonjolí, entre otros frutales.

Por un pequeño camino se llega a la Finca Los Ciruelos, hogar de Don José Vargas, su esposa Sandra Paola y sus dos hijos. Aunque tenga cuatro hijos a cargo, de sus tres matrimonios, dice que todos son iguales de responsables; pues cada uno es “juicioso para el estudio”.

El fútbol es su gran pasión. Es un gran jugador y es tan hábil que fue escogido como el arquero entre sus amigos para proteger la portería de su equipo. Se pone la 10 y juega muy bien aunque no sea medio campo, pero la verdad es que su gran pasión es cultivar.

Actualmente está muy interesado en la apicultura y el abono orgánico. Aprendió en capacitaciones a insertar mangos y a aprender a cuidar ganado. Sin embargo, a veces siente que los recursos no le alcanzan para continuar con todos los proyectos que tiene. No obstante, piensa que la vida le está ofreciendo oportunidades que debe aprovechar y es por esto que las ganas que tiene de salir adelante, le han ganado a sus pocos recursos. 

A sus 48 años, Don José tiene una mini empresa con sus compañeros. Él piensa que cuando se exige aprende y que poniéndolo en práctica él mismo, puede salir adelante con todo y obstáculos, con el fin de asegurarles un futuro a su esposa y sus cuatro hijos. 

“A veces la platica no nos da para comprar todo lo que queremos tener, pero poquito a poco uno va tirando hacia adelante para alcanzar lo que el corazón le dicta a uno”, manifiesta Don José.

Las poquitas canas que tiene, son prueba de esos años duros por los que tuvo que pasar antes de tener capacitaciones que le ayudaran a aprovechar todo el potencial que tiene para sacar adelante sus huertas. Sin embargo, Don José cree que lo que tiene se lo ha ganado con el sudor de su frente y que el esfuerzo y el sacrificio marcan una pauta importante para aquel que quiera llegar a ser grande en la vida.

Crecer en Paz